Arranco aceptando mi error: Debatir el tema del Canon Digital en Argentina le da entidad a un tema y lo instala en la sociedad. En España esto ya ocurrió. La creencia de que darle entidad a este tema en la blogósfera Argentina ayudará a defender libertades constitucionales es una ingenuidad. Por lo tanto, este post es ingenuo, pero lo escribo porque un lector me pidió mi opinión.
La blogósfera, hoy tranformada en una fuerza paralela (a veces transversal, si se me permite) de información tiene el poder de instalar debates que los medios tradicionales y por ende el grueso de la sociedad no manejan.
En los primeros días de turbulencia en Argentina acerca de la mal llamada "Ley Morgado", expuse y me opuse a darle entidad al tema. Mis fundamentos son de los más obvios: Debatido el tema, el tema existe, se instala la idea, la idea no puede no existir. En ese plano, hay que comenzar un nuevo debate para matar a la idea que hubira podido ser fácilmente ignorada. Y eso ya está pasando. Inventamos un mosntruo, ahora hay que matar el monstruo.
¿Porqué se produjo esto?. Bueno, es una mezcla de periodismo de anticipación mezclado con un pizca de ambición blogeril. Dentro del debate hay muchos honestos, pero la mayoría opina y debate en los comentarios. Lo preocupante son los post generados para lograr capturar clicks y los posteos cruzados intercambiando links. Al medio de este kiosko pagerankístico, se terminó instalando la idea de un "Canon Digital" que ya nadie puede negar, no porque exista realmente, sino porque el debate le dió un nivel de publicidad que no era necesario. Esa publicidad le regaló "tráfico" a cierta gente y bueno, ahora es una rueda que no para. Ya ocurrió en España, ahora va a ocurrir en Argentina. Cuanto más se infle el tema en los blogs, más reaccionarios y con pocas ganas de pagar algo estaremos expuesto frente a la mirada de legisladores que no son parte de una generación de nativos digitales, sino por el contrario, son parte de una generación de nativos fácilmente corruptibles por el simple de oler sobres de los más variados "cartels lobbysticos" con papelitos seriados.
¿Qué opino yo desde mi blog con cero publicidad, cero intercambio de links, cero pagerank?
Pues paradójicamente casi lo mismo que los que impulsan este debate para ganar popularidad o ponerse al centro. Pero al menos con la tranquilidad de darle un tratamiento más honesto.
a) La propiedad intelectual sobre medios físicos o digitales ha sido y es absurda. Una vez pagado un soporte físico, por ejemplo un CD, el dueño debe tener el derecho de hacer con él lo que le plazca, inclusive a transferir el derecho de uso de manera onerosa. En el caso de un contenido, dado el modelo de intercambio actual naturalmente impuesto por Internet, es imposible montar mecanismos de control que no expliquen que la música o el video pueden ser libremente descargado de la red sin ningún tipo posibildad de control. Me dirán: "Martin, el artista siempre será el propietario intelectual de la obra, vos no podés hacer lo que quieras con su obra" y me suena tan antigüo como si Volkswagen me impusiera que no pueda hacer "tunning" en mi coche porque violo el diseño y la propiedad intelectual de la marca. O que VW me impidiese poder prestarlo. O que me impidiese usarlo si me lo prestasen.
b) En Argentina no hay legislación sobre el derecho a la copia privada. Es decir, no existe figura de copia privada. No es necesario instalar ese debate tampoco y sería una pena que eso ocurra.
c) La intermediación y los impuestos distorsivos sobre la tecnología ya son molestos en Europa, imaginemos por 2 segundos lo que ocurriría en Argentina si se le continúan agregando gravámenes distorsivos a las memorias SD, USB, a los CD virgen, a los DVD, a los reproductores de Blue Ray, etc. Argentina es un cóctel peligroso de inflación+proteccionismo aduanero innecesario+uno de los impuestos IVA más altos del mundo. Esto aleja a la sociedad de la tecnología. Un posible Canon Digital acrecentará esta brecha.
d) Yo soy pirata, vos sos pirata, todos somos piratas. Para los músicos, su audiencia, su público, sus fans, somos desde el advenimiento de las descargas en Internet sus peores enemigos. No lo son intermediarios, no los carísmos sistemas de distribución. No. La audiencia. Nosotros somos el enemigo. Pobres músicos. Pobres rockeros barriales. Pobres folkloristas. ¿Hablamos de folklore y rock?…por ejemplo…sabían que Divididos fue el cachet más alto del festival Cosquín 2008. Minutos en el escenario y cobraron un poco menos de 30000 dólares estadounidenses. ¿Somos el enemigo?¿Tienen hambre señores artistas?¿No les alcanza el dinero?¿Mollo, el negocio de ropa de Natalia Oreiro anda tan mal?. Antes ir a Cosquín era un honor. Ahora el rock le pone al folklore el cachet más polémico y más alto. Y luego resulta que el público es el enemigo. Luego el público es el ladrón.
e) Entonces me pregunto. ¿Qué es Arte y cómo se le fija un precio justo al arte y al entretenimiento?. Es obvio que la recreación humana es, ha sido y siempre será un segmento donde es posible el lucro. No está mal, lo que está mal es el abuso, el desbalanceo. Recuerdo luego del corralito del año 2001 en Argentina haber ido al único recital internacional que se pudo ver en Baires: Red Hot Chili Peppers. Los tipos se enteraron de la situación de la gente y del país, resignaron cachet y nosotros pagamos 20 dólares una entrada que en el mundo entero no costaba menos de 150. Un aplauso. No siempre el arte tiene porqué generar lucro. El artista moderno, desde mi punto de vista tendría que estar satisfecho con comer y pagar sus costos de creación de arte. Si hay margen, enhorabuena. El resto no es arte. Cuando el arte es demasiado negocio, es porque hay escasos artistas. Solo basta mirar el precio de un Van Gogh cuando sale a remate y ver cuantos Van Gogh contemporáneos hay. Pues no hay. En ello, la economía es la ciencia que rige la escacez. Pero lo que abunda es gratis. Como en eMule. Arte digital, envasado y degradado óptimamente para el consumo. Gratis. Hoy, ya, now.
¿Por donde pasa entonces el negocio?
El negocio está yendose por el lado de los ISP y los carriers internacionales de tramas. El que obtiene el beneficio del agua en una manguera es el que está en la punta que riega las flores no en el lago que provee el agua. Eso ocurre hoy. Pues bien, una alternativa sería que los ISP dividieran torta con los artistas. Con los artistas dije, nada de intermediarios. Ese es un nuevo modelo, que todos estaríamos dispuestos a pagar (de hecho ya lo estamos, porque pagamos Internet) siempre y cuando el trasaldo de este costo no fuera abusivo y totalmente trasladado al consumidor de Intenet. Esto que muchos dicen que podría ser injusto para quien solo lee mails por Internet no es más injusto que un la Tasa Ley Santa Cruz que me obligan a pagar en Córdoba en la boleta de la luz. Si existe una mayoría que descarga y se legitimare el modelo, no quedarían muchos usuarios de solo e-mail en Internet.
Acida conclusión:
Me da un poco de tristeza porque seguí el debate del Canon en España y salvo algunas diferencias en la legislación, el resto se está dando de manera similar: Blogósfera opuesta con mayoría inclinada a solo negarse sin proponer alternativas de peso, artistas devenidos en políticos buscando promover el bien a intereses comerciales minoritarios antes que beneficiar a una mayoría, la importación de ideas que regional, cultural, idiosincráticamente y legislativamente no tienen asidero, artistas con concepciones arcaicamente comerciales en el trato de sus audiencias etc, etc. Todo es mala señal, todo huele muy raro. Al medio de todo esto hay dinero, por supuesto, mucho dinero. Y tangencialmente algunas rémoras están aprovechandose de todo esto. Lamento decirlo, pero si todo este caldo no termina en un absurdo guiso Canon, le va a pasar raspando.
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